miércoles, 1 de octubre de 2014

Quién consume a quién

El tabaquismo es responsable de que anualmente mueran más de cinco millones de personas en el mundo. Es la principal causa de muerte, enfermedad y discapacidad. En poco más de una década las muertes producidas por el consumo de tabaco se han triplicado. La mitad de las personas que fuman muere por una enfermedad relacionada con el tabaco. Los fumadores viven de diez a quince años menos que los no fumadores; y con una calidad de vida bastante reducida. Enfermedades como el cáncer de pulmón, la angina de pecho y la bronquitis crónica las padecen, casi exclusivamente, personas que fuman. Pulmones, corazón y estómago son los órganos más afectados por el humo del tabaco. Éste también provoca daños importantes en el feto (y encima cada vez fuman más mujeres). La combustión del humo desprende monóxido de carbono, un gas tóxico similar al que expulsan los coches por el tubo de escape. En los cigarrillos, los productos que no se queman completamente forman un polvo negruzco parecido al hollín de una chimenea. Una persona que fume una cajetilla de tabaco a diario introduce en los pulmones cada año más de tres cuartos de litro de ese peligroso polvo. El componente principal del mismo es una sustancia cancerígena llamada benzopireno. La nicotina es el alcaloide causante de la adicción. Basta con fumar unos pocos cigarrillos para volverse adicto. Si la nicotina fuera inyectada de forma intravenosa a una persona, la cantidad contenida en dos o tres cigarrillos sería suficiente para matarla. Y una gota de nicotina introducida en el pico de una paloma le causa la muerte. Estos ejemplos muestran claramente que la nicotina es un veneno muy potente. Por otra parte como la misma tiene un sabor amargo la industria tabaquera añade sustancias a los cigarrillos para que fumar sea más agradable y más adictivo. Sin embargo pienso que cuando una droga es legal debe estar controlada exhaustivamente por el Estado; y lo dado es que éste impida su adulteración. Pero en el caso del tabaco a los gobiernos no les interesa prohibir la misma porque recaudan mucho dinero con el elevado impuesto que lo grava.
  
Principales sustancias que contiene el cigarrillo

    Por otra parte, quienes comienzan a fumar lo hacen en grupo a edades tempranas por imitación, por curiosidad, por un sentimiento de inferioridad, por parecer mayores, etc. Hay jóvenes que dicen rebelarse contra el sistema establecido; pero al acabar consumiendo alcohol y tabaco demuestran ser incongruentes y nada revolucionarios, pues contribuyen al aumento de los beneficios de grandes empresas que se lucran a costa de la salud de la gente. Por otra parte una persona adulta y madura, bien informada y consciente de sus actos, no se inicia en el tabaco. Fumar es una aberración, una forma de envenenarse lenta pero segura; y alguien realmente evolucionado no lo hace. La primera experiencia de una persona con el tabaco suele ser bastante desagradable: tiene accesos de tos, le dan náuseas o incluso llega a vomitar, etc. Tras ella no quedan ganas de repetir. Pero la presión del grupo induce a la persona a otra experiencia. En el segundo cigarro el organismo ya no reacciona de forma tan violenta porque ha elaborado sustancias que neutralizan en parte la acción del veneno. El tercero ya “sabe” mejor. Y cada cigarro que la persona fuma después le va produciendo más placer, en progresión ascendente. Ese placer, por tanto, empuja al hábito y cuando el mismo domina a la persona se llega al vicio. Y así es como se emprende el camino del sometimiento y la dependencia. Hay individuos que se engañan a sí mismos diciendo que fuman cuando quieren. La realidad es que la mayor parte de los consumidores de tabaco son fumadores diarios y sólo una minoría es capaz de fumar esporádicamente. Además la mitad de los fumadores que intentan dejarlo no lo consiguen. Pero merece la pena seguir intentándolo, pues de lograrse se gana mucho. Los primeros días sin fumar –e incluso el primer mes en algunos casos- se pasa bastante mal, pues el organismo se había acostumbrado a funcionar con una excitación continua y la supresión de la nicotina provoca nerviosismo, ansiedad y mal humor. Además de una voluntad decidida, también ayuda a dejar de fumar realizar alguna actividad relajante que obligue a tener las manos ocupadas, con el fin de sustituir toda una conducta gestual que empieza con el chasquido del mechero. No quiero terminar sin hablar de los polémicos cigarrillos electrónicos. Son menos tóxicos pero no son inocuos. La combustión de un cigarrillo convencional es muy tóxica porque el humo contiene muchas sustancias perjudiciales, pero la vaporización de un cigarro electrónico hace que la nicotina líquida que lleva también llegue a la sangre a través de los pulmones. Por lo tanto la postura más saludable e inteligente es abstenerse de ambos.

Publicado en Heraldo de Soria el miércoles 8 de octubre de 2014

lunes, 1 de septiembre de 2014

Ganadería, ocio y arte en el Monte Valonsadero

La leyenda de que Valonsadero fue donado a la ciudad de Soria por una señora desconocida carece de fundamento. Lo prueban el Fuero de Soria de Alfonso X -de 1256- y la Historia.  El más importante y avanzado fuero de todos los concedidos a la ciudad hace referencia al pastoreo, al corte de leña, a la siembra, a la siega de la hierba, a la caza y a la pesca en su Título III “La guarda y la Defesa de Valfonsadero”. Ese fuero es la primera referencia escrita que se tiene de la regulación de las mencionadas actividades. Aunque el aprovechamiento del monte desde hacía siglos ya había quedado reflejado en las pinturas rupestres que hay en el mismo. En el siglo pasado la actividad ganadera fue yendo a menos y ahora únicamente se utiliza para ganado vacuno. Y en cuanto al aprovechamiento de la madera decir que en la actualidad sólo se hacen limpiezas forestales. Por otra parte, hasta 1664 el monte fue propiedad de Los Doce Linajes (los más poderosos de la ciudad) y el Común de los Vecinos a partes iguales (50%). A partir de ese año el Ayuntamiento adquiere un tercio del mismo. En 1836 desaparece el Común y el Ayuntamiento se hace con dos tercios hasta 1863, cuando gana judicialmente el tercio restante y pasa a ser el único propietario del monte en representación de todos los ciudadanos.
 
Vista panorámica de Valonsadero con el pico Frentes al fondo
   
   Situado a escasos kilómetros de la capital soriana, el Monte Valonsadero –declarado de utilidad pública en 1862- es un espeso robledal con una superficie de casi 2.800 hectáreas. Sus límites son la Junta de los Ríos por el Norte, el Pinar del Cubillejo o Pinarcillo por el Este, el barrio de Pedrajas por el Oeste; por el Sur está cerca del pico Frentes (1.375 metros), que es un Punto de Interés Geológico (PIG) y que puede divisarse desde casi todos los lugares del Monte Valonsadero. En dicho monte también pueden verse restos de una antigua calzada romana y dos puentes (el puente Pedrajas y el emblemático puente medieval del Canto). También existe una antigua necrópolis medieval. En Valonsadero hay grandes praderas y extensas vegas. Combina la vegetación propia de monte (robles, pinos, encinas, etc.) con la vegetación propia de ribera (chopos, abedules, nenúfares, etc.) debido a los dos ríos (Duero y Pedrajas) que pasan por el monte. Abundan los majuelos, los rosales silvestres y las zarzamoras. También hay varias especies micológicas comestibles: senderillas, champiñones, nícalos, setas de cardo, migueles (boletus edulis), amanitas caesareas, etc. Tiene una gran riqueza natural por su belleza paisajística, por sus interesantes formaciones geológicas –vestigio del transcurso de los canales que discurrían por el monte como brazos de río- y por su variada fauna. En Valonsadero pueden verse las más diversas especies animales, tales como liebres, conejos, jabalíes, zorros, ardillas, gatos monteses, nutrias, murciélagos, ciervos, corzos, milanos, reptiles en las rocas (como por ejemplo el bonito lagarto ocelado), etc.  Por todo lo anterior el monte fue catalogado como zona natural de esparcimiento en el año 2005.  Y además de ser el escenario de diversos actos de las Fiestas de San Juan, a los que asiste mucha gente, ofrece la posibilidad de realizar varias rutas de senderismo. Caminar por el monte es, sin duda, una forma de ocio muy saludable y relajante. La guía de los senderos de Valonsadero se encuentra en la Oficina de Turismo de Soria.
 
En  "El Mirador" hay símbolos abstractos, naturales y antropomorfos

   Por otra parte, este monte también cuenta con una gran riqueza cultural por la existencia de pinturas rupestres, que tienen una antigüedad de unos 4.500 años. Son pinturas esquemáticas, de color rojo, del Calcolítico y la Edad del Bronce. Reflejan la forma de vida de nuestros antepasados. Fueron realizadas por pastores nómadas en covachos de roca arenisca y en ellas pueden verse animales, figuras humanas, plantas, el sol, etc. Hay escenas de pastoreo, caza, siembra, recolección de fruta, etc. El abrigo llamado “El Mirador”, cercano a Cañada Honda, es considerado por algunos la Capilla Sixtina del arte rupestre de Soria: además de ser uno de los que mejor se conserva, es de los que más figuras y formas representadas posee.  Las pinturas, pese a parecer más simples que las del Paleolítico, son sin embargo más evolucionadas e invitan a la imaginación. Hay más de 30 abrigos repartidos por todo el monte. Han sobrevivido a los actos vandálicos –realizados mayormente por ignorancia-, a las grandes diferencias de temperatura entre el día y la noche y a la existencia de numerosas canteras en el monte, de las cuales se extrajeron las rocas necesarias para construir iglesias del románico como los Arcos de San Juan de Duero o la Concatedral de San Pedro. Estas pinturas rupestres fueron descubiertas por Teógenes Ortego en 1951. Posteriormente, en 1979, el doctor en Prehistoria Juan Antonio Gómez Barrera realizó los calcos de las mismas basándose en los trabajos previos de su descubridor y en el año 2001 publicó uno de los mejores libros de arte rupestre de la península, titulado Pinturas rupestres de Valonsadero y su entorno. Las pinturas, además, fueron declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985. Y Valonsadero también ha sido incluido en un Itinerario Cultural Europeo, llamado Caminos de Arte Rupestre Prehistórico.


Publicado en Heraldo de Soria el viernes 5 de septiembre de 2014

viernes, 1 de agosto de 2014

La adicción al teléfono móvil

La mayoría de la gente se asombra cuando le digo que no tuve móvil hasta que cumplí 34 años. Se me quedó grabada en la mente la respuesta de una persona; tras mi comentario me dijo que era un gran amante de la libertad. Y es verdad. Al principio no sentía la necesidad de tenerlo. Llamaba a mis amigos por el teléfono fijo y quien quería localizarme lo tenía fácil, pues paso bastante tiempo en casa. Hasta que un día me pidieron un número de móvil en la Oficina de Empleo; y también comenzaba a requerirse en solicitudes de oposiciones y bolsas de trabajo. Y aunque falto poco de casa pensé que las cosas no están como para arriesgarse a perder un trabajo, ya que si llaman al fijo y no se contesta pasan al siguiente de la bolsa. Mi madre ya llevaba tiempo animándome a que tuviera móvil y hasta decía que me lo regalaba. Y el día que cumplí 34 fui a una tienda de una compañía de telefonía, que fue la que me “regaló” el aparato a cambio de hacer un contrato con un compromiso de permanencia de año y medio. Y ha resultado ser un teléfono muy bueno, pues cuatro años después sigo con él. Aunque parezca extraño todavía funciona perfectamente. Hasta se me ha caído dos veces y no le ha pasado nada. No es japonés, pero parece indestructible. Un día se me pasó por la cabeza comprarme un teléfono inteligente, que es como llevar un pequeño ordenador en el bolsillo. Pero finalmente lo descarté. Una vez que salgo de casa no quiero estar pendiente de Internet y mucho menos de la aplicación de mensajería WhatsApp. Quiero que me dé el aire paseando tranquilamente o charlar y merendar con los amigos. Leo y escribo con el ordenador, por lo que no me apetece fijar la mirada en más pantallas. Por cierto, leí en una revista que la gente miraba el móvil una media de 150 veces al día. Los jóvenes, en general, son los que más horas pasan mirando la pantalla del móvil y del ordenador. Yo la llamo “generación pantalla”. Están demasiado entretenidos. Tanto que bastantes descuidan los estudios. El Gobierno además estará ufano, pues mientras están abducidos por la tecnología éste hace y deshace a su antojo sin que protesten.


   Me parece estupendo que el abaratamiento de la tecnología la haya hecho accesible a mucha gente, pues creo que la misma es un derecho, no un privilegio. Sin embargo pienso que debe hacerse un uso racional de la misma para evitar depender de ella. Puede enganchar hasta el punto de aislar a las personas, perdiendo así la comunicación con los más cercanos. De hecho hay bastantes grupos de amigos que cuando salen a la calle están más pendientes del móvil que de realizar juntos alguna actividad. Es muy habitual ver a grupos de chavales sentados, con la cabeza agachada mirando la pantalla del móvil. Así, no es de extrañar que cada día haya más gente alelada.

   Los psicólogos aconsejan que los chavales no tengan móvil hasta los 15 años. Es algo razonable. No conviene que vean el móvil como un juguete y es importante que hagan un uso inteligente del mismo. Se ha llegado a una situación en la cual la mayoría de la gente joven padece el síndrome de la nomofobia (palabra procedente del inglés “no mobile phone phobia”). Se trata de un miedo irracional a salir de casa sin el móvil. Este hecho me hace reflexionar sobre la sociedad que se está creando. No sólo cada vez está más llena de zombis, sino también de personas enfermas.

Publicado en Heraldo de Soria el miércoles 6 de agosto de 2014

martes, 1 de julio de 2014

Una droga dura aceptada socialmente

La Organización Mundial de la Salud considera que el alcohol es una droga dura por sus consecuencias sociales. Posiblemente la peor de todas las drogas. De hecho es la única cuyo síndrome de abstinencia puede provocar la muerte. Todo el mundo sabe los problemas y desgracias que el alcohol causa en la sociedad: maltrato familiar, divorcios, peleas, accidentes de tráfico y laborales, incapacidades, enfermedades, suicidios, crímenes cometidos bajo sus efectos, etc. Pero como su consumo está aceptado e incluso promovido socialmente bastantes personas no lo consideran una droga. Además hay una gran estructura económica en torno al alcohol: el Estado recauda mucho dinero con el impuesto que lo grava y a la numerosa gente que vive de él no le interesa que el consumo se reduzca y lo publicita. Aunque afortunadamente su publicidad en televisión es cada vez menor. Sin embargo todavía pueden verse anuncios de bebidas destiladas en vallas publicitarias y en Internet.
  
   La mayoría de las personas comienza a beber alcohol en la adolescencia. Los fabricantes de bebidas saben el tirón que tiene el alcohol entre la juventud y enfocan su publicidad hacia ella. Los jóvenes se inician en su consumo en fiestas o celebraciones, por ser aceptados en el grupo, por parecer adultos, etc. El caso es que cuando llevan varios años habituados a beber en demasía todos los fines de semana pueden desarrollar una adicción, aunque muchos no lo crean. El alcoholismo tiene grados y existen alcohólicos de fin de semana. Y también hay personas que pueden estar sin beber un mes o más, pero el día que están deprimidas comienzan a beber de manera incontrolada. Aunque sin duda el caso más grave es el del bebedor diario que necesita su dosis a primera hora de la mañana. También hay personas que cuando tienen un problema beben para tratar de olvidarlo. No lo recuerdan el tiempo que dura la embriaguez, pero pasada la misma el problema vuelve a la mente y con los daños que ha ocasionado a la salud la excesiva ingesta de alcohol.


   Hay gente que piensa que el alcohol es menos perjudicial que el tabaco. Sin embargo no es así, ya que ambos tóxicos provocan un número similar de enfermedades. El alcohol afecta a todos los órganos, y muy especialmente al hígado, a los riñones, al corazón y al cerebro. España ocupa uno de los primeros puestos de Europa en mortalidad por cirrosis (cáncer de hígado), algo que no es de extrañar pues es uno de los lugares del mundo donde más alcohol se produce y se consume. La ingesta de alcohol también es responsable de una reducción de la esperanza de vida. Por ejemplo, en Rusia –un país desarrollado- averiguaron que la causa de la baja esperanza de vida (menos de 70 años) es el elevado consumo de vodka. Por otra parte las personas bebedoras tienen una menor calidad de vida, ya que son propensas a padecer infecciones. El consumo de alcohol provoca el debilitamiento de la especie humana y es causa frecuente del nacimiento de hijos discapacitados. Por estas y otras razones es preciso desterrar una serie de mitos que acompañan a la bebida. Ésta no es un alimento ni una medicina, sino un tóxico. No da fuerza, es solamente una impresión momentánea. Una vez que el alcohol entra en la sangre tiene efecto anestesiante. Tampoco es cierto que ayude a vencer el frío, pues tras la sensación inicial de calor al ingerirlo cuando llega a la sangre provoca una vasodilatación periférica y el calor sale por los poros de la piel, con lo cual favorece el enfriamiento del organismo. El alcohol se comporta en el cuerpo como un frigorífico, que enfría porque saca el calor de un habitáculo cerrado.
   
   Por otra parte, el alcohol causa alienación mental en las personas. Anula la capacidad crítica y adormece las conciencias. De ahí que los gobiernos prefieran a jóvenes reunidos haciendo botellón que en movimientos asamblearios como el 15-M. Los del botellón no piensan y los del 15-M hacían pensar. Y las personas cultas y con ideas son un peligro para los gobiernos. Para tener una mente lúcida es necesario evitar el alcohol, ya que provoca alteraciones de la memoria.  La atención, la asociación de ideas, el juicio y el raciocinio se ven afectados por la bebida. Por lo que para nada ayuda a discurrir. Que personas con gran talento -e incluso genios- hayan bebido no significa que discurrieran gracias al alcohol, sino a pesar del mismo. En definitiva, ni el talento, ni la alegría ni la felicidad están dentro de una botella. El alcohol no es más que un veneno altamente adictivo y una persona ebria es un ser intoxicado que no aporta nada bueno a la sociedad.


Publicado en Heraldo de Soria el jueves 3 de julio de 2014

domingo, 15 de junio de 2014

La prostitución: oficio y negocio

Se dice eufemísticamente que la prostitución es “el oficio más viejo del mundo”, pues es conocida desde que hay registros históricos y en todas las sociedades. Ya en la antigua Grecia se practicaba: en artesanía de esa época puede verse alguna escena sexual en la que aparece colgada de la pared una bolsa para monedas. Tener sexo a cambio de dinero es una actividad llevada a cabo por personas de ambos sexos, aunque es más frecuente en mujeres. En el sexo masculino, la prostitución ha cobrado auge con la figura del gigoló, el joven que se prostituye con señoras mayores a cambio de dinero y regalos.

   El marco legislativo de la prostitución es diferente en cada país.  Hay países en los que la prostitución es ilegal y en algunos de ellos incluso es castigada con la pena de muerte. En otros es legal, aunque sí que está penado el proxenetismo. Y en algunos países la prostitución es legal y además está regulada. En mi opinión la prostitución debe ser legal y regulada, para que las personas que la ejercen voluntariamente tengan unas garantías de seguridad, laborales e higiénicas. La finalidad de la regulación es el control de las enfermedades de transmisión sexual y la reducción de la esclavitud (sexual). Parto de la idea de que la prostitución no va a desaparecer porque hay personas que alquilan su cuerpo por dinero, fundamentalmente por necesidad, y otras acuden a ella para satisfacer su deseo sexual o para encontrar lo que no tienen con sus parejas. También la prostitución va a seguir existiendo por la creciente soledad de los seres humanos, sobre todo de las grandes ciudades. De hecho en la sociedad actual hay una gran carencia de afectividad: hay hombres que también acuden a clubes de alterne a conversar con las prostitutas, no sólo a tener sexo con ellas.
 
Esta ilustración en una copa muestra que la prostitución ya existía en la antigua Grecia 

   En España la prostitución es legal, pero no está regulada. Sí están penados el proxenetismo y la trata de blancas. Sin embargo las prostitutas están desprotegidas laboralmente porque no tienen derecho a ser dadas de alta en la Seguridad Social ni pueden trabajar como autónomas. Siendo legal la prostitución es un hecho contradictorio y el reflejo de una moralidad hipócrita. Sin estar dadas de alta en la Seguridad Social pueden ser explotadas con más facilidad, laboral y económicamente hablando. Cuando se da esta circunstancia no se considera delito debido al vacío legal existente. Se considera delito el proxenetismo, que es una forma moderna de esclavitud. Los proxenetas engañan a las prostitutas con falsas promesas de trabajo en España y una vez que llegan a nuestro país les dicen que han contraído una deuda y las obligan a prostituirse. Es un secuestro y las mujeres son amenazadas e incluso padecen la violencia física de sus captores. Pocas mujeres denuncian su caso en la Policía, ya que al estar desprovistas de documentación se encuentran en una situación irregular. Y de no intervenir la misma, es un círculo vicioso del que es casi imposible salir. Lo malo es que el nuevo Código Penal abre el camino a la regularización del proxenetismo, ya que el proxeneta puede eludir la pena si la prostitución no es ejercida en condiciones “gravosas, desproporcionadas o abusivas” o la persona prostituida podría haber tenido “otra alternativa”. La persona que sea pillada obligando a prostituirse a alguien debería ser fuertemente multada y encarcelada, y no los clientes de las prostitutas ni éstas; ellas son las víctimas de la explotación. En definitiva, las mujeres, hombres o transexuales que ejerzan la prostitución que lo hagan con libertad y protección legal. Y las personas que se vean abocadas a prostituirse por su situación económica o a la fuerza deberían ser ayudadas para que su vida recobre la dignidad.


Publicado en Heraldo de Soria el jueves 19 de junio de 2014

domingo, 1 de junio de 2014

Podemos, un fenómeno social y político

La eclosión del grupo Podemos en el espectro político tras las elecciones europeas ha provocado un auténtico terremoto. De no hablarse casi de él en los medios durante la campaña electoral, ha pasado a ser noticia en todos ellos al conseguir cinco diputados en el parlamento europeo en tan sólo cuatro meses de existencia. Está formado por gente muy preparada de diversa procedencia: politólogos que además son profesores universitarios, como Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero o Íñigo Errejón (jefe de campaña de Podemos), un científico del CSIC (Pablo Echenique), el impoluto exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, etc. Se trata, en mi opinión, de un grupo político que ha canalizado la indignación y el descontento del movimiento social 15-M. Ha recibido votos de personas de izquierdas –que de no haber existido Podemos se hubiesen abstenido- y de bastantes personas que han dejado de votar al PSOE. De la derecha ha recibido menos: el votante conservador es más fiel a la hora de votar y suele hacerlo a un único partido, al PP. Aunque en estas elecciones también ha habido votantes del PP que se han abstenido. Éstas han sido un aviso serio a los dos grandes partidos, que han perdido entre los dos cinco millones de votos, no llegando juntos al 50%. Era algo que se veía venir, por la mala gestión que han hecho de una crisis que ya se prolonga demasiado. Ambos partidos han demostrado que no tienen la voluntad de hacer las cosas de otra forma y así no se acaba con la dramática situación que viven muchas personas del país. Aplican una política que consiste en mantener vigente el sistema capitalista, que se basa en endeudar y esclavizar a bastante gente, con lo que una minoría concentra la mayor parte de la riqueza. Los dos grandes partidos (PP y PSOE) han inyectado bastante dinero público a la banca, pero éste sigue sin llegar a las familias y a las pequeñas empresas. Y eso unido a la subida de impuestos a la clase trabajadora y a la bajada de salarios ha propiciado una reducción del consumo que ha llevado a la economía al borde del colapso. Encima el FMI aconseja subir el IVA y bajar los salarios de nuevo, medidas que nos hundirían todavía más en la miseria, como ya ha ocurrido en otros países que se han aplicado.
 
Cartel electoral de Podemos para las elecciones europeas

   Por otra parte, el funcionamiento de Podemos es diferente al de los demás partidos. Se financia a través de crowdfunding, es decir, con aportaciones voluntarias de la gente que simpatiza con él, sin pedir dinero a los bancos. Así no está supeditado a ellos y de este modo se puede lograr una economía al servicio de las personas y un gobierno donde el pueblo sea el verdadero soberano. También hace un ejercicio de transparencia publicando sus cuentas en su página web. Además cada uno de sus cinco diputados electos no cobrará más de tres salarios mínimos, es decir, algo menos de 2.000 euros frente a los 8.000 (como mínimo) que cobran los demás eurodiputados. Sin duda esta forma de gestionarse contribuye a una regeneración de la vida política en España, muy afectada por los numerosos casos de corrupción. Aparte, Podemos es un grupo que fomenta la participación ciudadana a través de reuniones asamblearias (denominadas círculos), en los que personas de distinta procedencia debaten de política y proponen ideas para elaborar el programa electoral. Éste incluye, entre otras medidas, la auditoría de la deuda española, la eliminación de los paraísos fiscales, la prohibición de las “puertas giratorias”, la jubilación a los 60 años, una renta básica universal y un salario máximo. La aplicación de las mismas conduciría a una sociedad más justa al reducirse notablemente el abuso de poder y la desigualdad.

   En definitiva, Podemos es un soplo de aire fresco en la vida política española, con mucha savia joven. Es la esperanza de poder cambiar este sistema agotado y enfermo de corrupción. Pronostico que cada vez tendrá mayor apoyo de la ciudadanía; de ahí que otros partidos lo vean con recelo, ya que políticos de los mismos tienen miedo a dejar de ocupar cargos y por lo tanto a perder sus privilegios. Los ataques son especialmente virulentos por parte de periodistas y políticos de la derecha, que lanzan dardos envenenados para tratar de desprestigiar este ilusionante fenómeno social y político que da sus primeros pasos con fuerza, convicción y determinación. Que "ladren" tanto es señal inequívoca de que Podemos avanza.

jueves, 15 de mayo de 2014

Machado, poeta y filósofo comprometido

Este año se han cumplido setenta y cinco años de la muerte del insigne poeta Antonio Machado y veinticinco de la declaración de su obra como valor universal por la UNESCO. Por ambos motivos se están realizando diversos actos en conmemoración del gran poeta hispalense. Los mismos son un merecido homenaje a su enorme talla intelectual y humana. Machado fue un hombre culto, humilde y austero, con un marcado compromiso social, adelantado a su tiempo por sus ideas avanzadas. Era un hombre moderno; y como a todo romántico le dolía que España no progresara humana, política y culturalmente. De ahí su decidido y claro apoyo a la Segunda República, un régimen político democrático que abría la puerta a un cambio profundo (al traer más libertad e igualdad), tumbado por militares golpistas reaccionarios, que tenían el respaldo de la mayoría de la derecha y de la Iglesia. Así se impidió la democracia y el país no pudo culminar la salida de su gran atraso, causado fundamentalmente por el alto índice de analfabetismo, sobre todo en el medio rural. Machado dio su vida por la República (al igual que otros dos ínclitos poetas como Federico García Lorca o Miguel Hernández) y murió en el exilio, en la localidad francesa de Colliure, donde está enterrado junto a su madre, Ana Ruiz.

Tumba de Machado, en Colliure
   
   Además de un poeta excelso también fue un magnífico filósofo. En su obra poesía y filosofía van íntimamente unidas. Lo que acontece a Machado en su vida se ve reflejado en su obra literaria. En su bella e inmortal poesía, por ejemplo, nos hace partícipes de los recuerdos de su infancia o de su profundo dolor y soledad por la temprana muerte de su esposa Leonor Izquierdo. Su fallecimiento produce en el poeta un gran abatimiento que deviene en una lírica profunda. Machado también es el poeta que mejor describe el paisaje castellano (y particularmente el soriano). Éste le gusta pero es crítico con la mentalidad cerrada y conservadora que predomina en “las gentes de Castilla” a comienzos del siglo veinte, que según él “desprecian cuanto ignoran”. Por otra parte, la poesía de Machado está llena de símbolos. Por ejemplo, el agua simboliza el inexorable paso del tiempo y el camino el transcurso de la vida, entendida ésta como un gran viaje en el que cada uno toma su rumbo y vista por el poeta como una experiencia marcada por el azar, el destino que le tocó vivir. Para Machado la poesía es “palabra esencial en el tiempo”. Es, añade, el diálogo de un hombre con su tiempo, con el tiempo de su existencia (con el momento que le toca vivir). El poeta debe captar la esencia de las cosas, como si fuera un filósofo. Machado también nos invita a disfrutar el momento en lugar de estar pensando en el mañana continuamente. Evoca al pasado con la esperanza de inmortalizar en sus poemas esos momentos tan fugaces.
  
   En definitiva, Machado es ejemplo de una persona vanguardista comprometida con el progreso de la sociedad, que dejó una huella indeleble con su legado humanista, poético y filosófico.

Publicado en Heraldo de Soria el viernes 16 de mayo de 2014

jueves, 1 de mayo de 2014

Una crisis generacional

No tengo la menor duda de que en España, además de una crisis económica, hay una crisis generacional. No salgo de mi asombro cuando personas ya maduras culpan a los más jóvenes de la situación que vive el país y piensan que son unos vagos que no quieren trabajar por no madrugar, cuando en realidad son los que más sufrirán la crisis. Y es un disparate pensar que la despectivamente llamada generación nini es la responsable de la ruina de país que tenemos. La gente más joven no ha ocupado cargos ni en la política ni en las cajas de ahorros, por lo que no ha gestionado dinero público alguno ni ha asumido la dirección del país. Hay una generación de adultos, la que se encuentra en el intervalo de los 50 y 70 años, que es la que mayormente se ha encargado de esos cometidos. Y la prueba de ello la tenemos en que la mayoría de los parlamentarios españoles y miembros del Gobierno tienen más de 50 años. Son estas personas las que con sus leyes han dejado sin futuro a los jóvenes; bastantes de ellos ya no pueden ni estudiar por la enorme subida de las tasas universitarias. Los que han gobernado también han dejado el país endeudado y con escaso tejido industrial, han precarizado el empleo, han privatizado a tope, han subido la edad de jubilación y cuando casi no hay trabajo exigen más años de cotización para cobrar una pensión, etc. Por conservar su status y salvarse de la crisis están robando la dignidad y el futuro a las generaciones posteriores. Se ve que piensan eso de que el que venga detrás que arree. 
 
   Por otra parte en el Congreso no soplan aires de renovación. De hecho hay políticos que son diputados desde la Transición. Precisamente, la generación de la Transición es la que está haciendo de tapón que obstruye la entrada de las siguientes al mundo laboral. Ocupan los cargos hasta los 70 años o más, para así controlar el mayor tiempo posible las instituciones, las empresas, los medios de comunicación, las universidades, los partidos políticos, los sindicatos, etc. Acumulan un poder tremendo, como nunca antes había tenido otro grupo. Desde jóvenes están en puestos de responsabilidad y se resisten a dejarlos. Encima cuando se jubilen tendrán pensiones elevadas. Hay gente más preparada que bastantes de ellos, la cual se encuentra en la generación X, de la que yo formo parte. Incluye a los que nacimos entre 1965 y 1981. Somos una generación muy formada, muchos de los que pertenecemos a ella tenemos estudios medios o superiores. Pero también muy infravalorada. Y sirva como ejemplo la cantidad de gente treintañera que está desempleada. Cuánto talento desperdiciado hay por culpa de gobiernos que han invertido mucho más en ladrillo que en investigación y ciencia. Y cuánto dinero ha gastado el Estado en formar a los mejores cerebros del país para que luego éstos se vean abocados a emigrar para poder trabajar de lo que han estudiado.


   En definitiva, España es un país que difícilmente puede tener futuro porque los que están en puestos de poder impiden o dificultan el avance de la juventud. Los que mantienen sus privilegios lo hacen a costa de arruinar a las siguientes generaciones. La mayoría de los que pertenecemos a éstas no tenemos más opciones que tragar con contratos basura y sueldos de miseria o la emigración, ya que en este país se valora más al recomendado y al adulador que un buen currículo y una persona capacitada y honrada. Así no es de extrañar que el país siga yendo a la deriva.

Publicado en Heraldo de Soria el jueves 8 de mayo de 2014

martes, 15 de abril de 2014

Los toros, de capa caída

En unas estadísticas elaboradas por el Ministerio de Cultura en noviembre de 2012 puede observarse el creciente desinterés social por las corridas de toros en España. Ya a finales de los años setenta del siglo pasado casi la mitad de los ciudadanos no las seguían. Actualmente la mayoría, cerca de tres cuartas partes de la población, se muestra contraria a ellas. A la gente más joven es a la que menos le gustan. Solamente hay que ver la escasa asistencia de juventud a las plazas de toros con el fin de contemplar tan cruento espectáculo. Por ello, con el tiempo la tauromaquia está abocada a desaparecer. Y es comprensible. En este tema la sociedad ha evolucionado y es lógico que prevalezcan criterios racionales frente al salvajismo de las corridas de toros. Y la desaparición de las mismas es uno de los pasos necesarios para que la violencia se erradique completamente de la sociedad. Además ninguna tradición, por arraigada que esté, justifica la continuidad del maltrato a un animal.

   El Gobierno conservador, tan apegado a las tradiciones, declaró Bien de Interés Cultural las corridas de toros, aunque no en todas las comunidades autónomas (en Cataluña, por ejemplo, se abolieron gracias a una Iniciativa Legislativa Popular que prosperó en el parlamento catalán y en Canarias están prohibidas desde 1991). El Gobierno del PP también levantó el veto a la emisión de corridas de toros en la televisión estatal en el año 2012, tras seis años sin televisarse. Ambas acciones gubernamentales revelan que la tauromaquia está de capa caída. Y por eso la misma tiene necesidad de promocionarse. Prueba de ello es que hasta no hace muchos años la emisión de corridas de toros costaba gran cantidad de dinero público. Pero actualmente TVE solamente afronta el coste del despliegue técnico necesario para la retransmisión; y los ganaderos y los diestros ceden gratuitamente los derechos de difusión. Aunque la tauromaquia sigue recibiendo subvenciones de las distintas administraciones del Estado. Sin ellas no subsistiría.


   Por otra parte, el Gobierno trata de resucitar las corridas de toros para entretener al pueblo. Pero de nada sirve que le dé más circo si cada día le quita más pan. La emisión de corridas de toros -y de partidos de fútbol- es un arma usada por los gobiernos para intentar que la gente desvíe el pensamiento de los graves problemas sociales y de la corrupción que les afecta. Su pretensión es someter a los ciudadanos todavía más. Y otro aspecto muy importante y grave es que las corridas de toros televisadas en horario infantil pueden provocar agresividad, estrés y ansiedad en los niños, tal y como acreditan numerosos estudios. Pero el Gobierno, haciendo gala de una gran carencia de sensibilidad, desoye las opiniones de personas duchas en psicología y TVE sigue retransmitiéndolas por considerarlas un espectáculo cultural. Pero la tortura y la agonía de un animal difícilmente pueden considerarse arte y cultura. Ojalá que en el futuro España sea mucho más conocida en el extranjero por su exuberante patrimonio artístico y la belleza de sus paisajes que por las corridas de toros y la corrupción.

Publicado en Heraldo de Soria el martes 22 de abril de 2014

martes, 1 de abril de 2014

La burbuja futbolística

Parte del sueldo de los futbolistas lo pagamos todos. Aunque a muchos no nos guste el fútbol y no vayamos a los estadios. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) casi la mitad de los ciudadanos españoles no lo seguimos. El fútbol profesional es un gran negocio privado que cuenta con el apoyo del Gobierno. Éste lo considera de interés general y las distintas administraciones le regalan dinero público. El sector futbolístico español está arruinado. Los equipos de primera y segunda división tienen una deuda con Hacienda de casi 600 millones de euros. Pero no sólo el Gobierno es responsable de que la deuda haya crecido tanto. También los clubes de fútbol han estado años gastando más de lo que ingresaban con la aquiescencia de los bancos y cajas de ahorro, que les adelantaban dinero a cuenta de futuros ingresos televisivos. Ahí empezó la quiebra, en el momento que las televisiones mostraron interés por emitir los partidos, pagando derechos por anticipado. Dicho interés vino por la elevada audiencia que tienen los partidos de fútbol.

   Por otra parte no es extraño que los clubes de fútbol (sobre todo de la categoría más alta) estén tan endeudados, ya que han gastado mucho en fichajes millonarios. Eso unido a las elevadas retribuciones de los directivos de los equipos les ha llevado a la quiebra. Cuanto más alto llegan los clubes más ganan los jugadores y los presidentes de los mismos (que encima suelen ser poderosos empresarios o tienen negocios que marchan viento en popa) y más pagan los aficionados por entrar a los estadios. Pero lo más grave, como decía más arriba, es que al fútbol se le mantenga con dinero público. Aún recuerdo cuando España ganó el Mundial, en el año 2010, y el Estado dio a cada jugador 600.000 euros. Ya entonces muchas familias las pasaban canutas porque no llegaban a fin de mes. Pero aun así el Gobierno premió a los jugadores con un dinero que declararon en Sudáfrica, donde tributaron un 23%. En el Estado español habrían declarado un 43%. Aunque todavía fue más llamativo el hecho de que los futbolistas de la selección no pagaran a Hacienda ni un euro de las primas obtenidas por haber ganado la Eurocopa en el año 2008. Decían “amar” España y lucían los colores de la bandera española pero se llevaron el dinero a paraísos fiscales. Es patriotismo de escaparate, nada más. Por otra parte, tras ganar el Mundial la selección, millones de aficionados salieron a la calle a celebrarlo, tocando incluso el claxon de sus coches, como si ellos hubieran ganado algo y como si tal circunstancia fuera a contribuir a la recuperación económica del país. Me hubiera gustado ver protestas tan unitarias y masificadas cuando los Gobiernos nos han quitado los derechos o cuando las empresas han echado a tanta gente a la calle. Pero se ve que en este país moviliza más el fútbol, que despierta pasiones y anula razones.


   Finalmente, el Gobierno dice que no hay dinero, lo cual es mentira porque el dinero no se evapora ni desaparece; está en algún sitio. Pero lo tiene para lo que le interesa. Es lamentable que éste dé dinero a los clubes de fútbol y a los bancos mientras reduce la inversión en Educación y deja desamparadas a millones de personas. Prefiere destinarlo a mantener un espectáculo con el cual tener a bastante gente entretenida, para que ésta no piense ni en el paro ni en la corrupción. Y de paso lleva el cabreo a los campos de fútbol, donde fanáticos aficionados profieren insultos al árbitro, a los jugadores o a los hinchas del equipo contrario. En definitiva, prefiere que la gente se desahogue dando voces en un campo de fútbol a que la misma vaya a manifestarse a la calle, a la Moncloa o al Congreso. Y desde luego hay muchas razones para salir a protestar.

   Publicado en Heraldo de Soria el miércoles 2 de abril de 2014

martes, 18 de marzo de 2014

Entre todos

Así se titula el programa que emite Televisión Española desde el pasado verano, de lunes a viernes por la tarde. Hasta hace poco no tenía conocimiento de su existencia, ya que casi no veo la televisión. Fue en una tertulia con amigos donde me hablaron de él. Recientemente, me entero por un medio digital que su presentadora gana 1.400 euros por programa. Esa elevada cantidad, en un momento de tanta necesidad como el actual y en la televisión pública estatal (que pagamos todos y cuya financiación es más cara desde que no emite publicidad), resulta escandalosa. Máxime en un programa que tiene como objetivo ayudar a los pobres. Y con lo que cobra la presentadora y el coste del programa se podría destinar mucho dinero a ese fin. Indagando un poco más en Internet sobre el mismo compruebo que no ha estado exento de polémica, pues el año pasado ya recibió críticas tanto dentro como fuera de nuestro país. Trabajadores sociales argumentan -con mucha razón- que vulnera la dignidad de las personas necesitadas, al hacer pública su miseria. Es un programa que disfrazado de solidaridad fomenta la caridad, con grandes dosis de sentimentalismo. Trata de conmover a los espectadores para que donen dinero. Hasta la bien pagada presentadora pone cara de pena y las señoras mayores que asisten al programa aplauden con ahínco a la misma, como si fuera una heroína. Cuando un telespectador llamó por teléfono al programa y propuso a ésta que donara una parte de su gran sueldo salió por peteneras: trató de justificar el mismo diciendo que lleva trabajando desde muy joven. Se vio claramente que no predica con el ejemplo. Aunque de todas formas el responsable del gran dispendio de dinero público es el directivo que le paga ese sueldo, que si lo ganara en una televisión privada sería menos criticable.
 
Toñi Moreno es la presentadora del polémico programa Entre todos

    Pero la cuestión del asunto es todavía más profunda. El aumento de la caridad en la sociedad española es también el reflejo del aumento de la desigualdad y la injusticia social. Y la clase trabajadora no es la que tiene que pagar la mala gestión de sus gobernantes y la corrupción. Es el Gobierno el que tiene que realizar políticas sociales que reduzcan la pobreza. También debe hacer un reparto equitativo de la riqueza a través de unos impuestos justos. Y al igual que tenemos un salario mínimo (de miseria, por cierto) debería haber un salario máximo, ya que las grandes diferencias entre unos sueldos y otros agrandan la desigualdad. En mi opinión nadie debería ganar más de 1.800 euros al mes, desempeñe el trabajo que desempeñe.

   Finalmente el Gobierno, en un intento de eludir su responsabilidad, ha convertido TVE en “la televisión para los pobres”. La derecha y la presentadora de Entre todos propician la caridad. Los que más tienen y ganan piden a otros que ganan y tienen menos que den en lugar de dar ellos. Así no se acabará nunca con la pobreza. Al contrario, irá a más. Lo realmente eficaz es cambiar el sistema y las políticas económicas que la generan. No debemos acostumbrarnos a ella ni verla como algo que no tiene solución, pues a diferencia de la lluvia o el viento la misma no tiene causas naturales, sino provocadas.


Publicado en Heraldo de Soria el martes 18 de marzo de 2014

jueves, 13 de marzo de 2014

El desprecio a la cultura

La industria cultural española emplea a casi medio millón de personas y contribuye al crecimiento económico del país, ya que representa el 3’2% del PIB estatal. Al sector de la cultura no solamente le afecta la crisis. Lo que más le ha perjudicado son las políticas que ha llevado a cabo este Gobierno. La devaluación de salarios unida a una subida de impuestos a la clase trabajadora ha provocado una reducción del consumo y especialmente el de productos culturales. Aunque el impacto más negativo para la industria de la cultura fue la elevada subida del IVA, concretamente trece puntos, en septiembre de 2012. Con dicha subida España pasó a tener el IVA cultural más alto de todos los países de la eurozona. En el año y medio que lleva vigente ese IVA tan alto han cerrado muchas salas de cine y de teatro, también se ha reducido la asistencia a conciertos de música y, en definitiva, ha caído la recaudación y se han perdido bastantes empleos. Ha sido, sin duda, el mayor desprecio que un Gobierno ha hecho a la cultura. Y pienso que también ha habido venganza por parte del mismo, pues no perdonó que los artistas protestaran en su momento contra la Guerra de Iraq tanto en la calle como en la entrega de los Premios Goya.


   Después de haber causado tanto daño el Gobierno anunció en febrero que rebajará todo el IVA cultural 11 puntos (al 10%). En enero de este año dio prioridad a la bajada del IVA en la compraventa de obras de arte, que pocos pueden adquirir por su alto precio. Fue un ejemplo más de que el Gobierno trata de favorecer en primer lugar a los de su clase. Son precisamente las personas pudientes las que invierten dinero –a veces para blanquearlo incluso- en ese tipo de arte. Y es que en la derecha siempre ha predominado una visión mercantilista de la cultura. Y en mi opinión ésta no debe reducirse únicamente a un bien de consumo. Es un instrumento que favorece el desarrollo de la personalidad y la transformación de la sociedad. Un pueblo más culto es un pueblo más libre, más independiente y más crítico con las decisiones de sus gobernantes. Éstos controlan mejor a un pueblo ignorante y consideran peligrosas a las personas con ideas. Tengamos en cuenta que el conocimiento es poder. Y precisamente son los partidos conservadores los que más se benefician de la ignorancia -sobre todo política- de una parte importante de la sociedad, pues gracias a ella alcanzan el poder.

   Por otra parte, el Gobierno del PP ha propiciado más el “entretenimiento” que la cultura regalando dinero público al arruinado sector futbolístico y declarando el año pasado patrimonio cultural de España a la tauromaquia, que está de capa caída. De esta forma la misma también se verá beneficiada por la bajada del IVA a la cultura. Es evidente que el Gobierno apoya mucho más el circo para que la gente no piense. No quiero terminar sin comentar que aunque la cultura no es patrimonio de la izquierda -es de todos- hay dos hechos que son indiscutibles: el primero es que la mayor parte de los artistas e intelectuales son de izquierdas porque necesitan libertad para la creación de sus obras y porque suelen ser humanistas. Y el segundo es que las políticas de la derecha son las que más han perjudicado al mundo artístico. Para ésta la cultura es algo anodino es manos de gente subversiva, bohemia y perezosa. Y la subida de impuestos que la derecha hizo a la misma, a caballo entre el desprecio y la venganza, puso de manifiesto todavía más la gran brecha ideológica que separa ambas.

Publicado en Heraldo de Soria el jueves 13 de marzo de 2014
   

sábado, 1 de marzo de 2014

Los intocables

En este país diversas instituciones (partidos políticos, sindicatos, la Casa Real, etc.) experimentan un preocupante desprestigio debido a la imputación por corrupción de personas que forman parte de ellas. Las hay que están (o han estado) vinculadas a la actividad política o que han sido encargadas de la gestión de empresas y cajas que creen estar por encima de la ley por el cargo que han ocupado o el dinero que poseen. Algunas de ellas, con gran soberbia, hasta se han burlado del juez negándose a declarar ante él. Y nadie, por muy poderoso que sea, debería quedar impune si ha cometido un delito. Según la Constitución todos somos iguales ante la ley. Sin embargo estamos viendo que en la práctica no es así. La Justicia no es independiente porque los jueces son nombrados por políticos. Hay una situación institucional en la que unos protegen a otros para reforzarse. El Consejo General del Poder Judicial acaba apartando del cargo a los jueces que investigan a corruptos.  
 
   Los casos de corrupción que se encuentran en los juzgados o están paralizados o avanzan muy lentamente, con lo cual bastantes delitos de los encausados van prescribiendo. La mayor parte de los ciudadanos piensa, con razón, que las personas imputadas en ellos o no van a ir a la cárcel o si lo hacen será por poco tiempo porque el Gobierno las terminará indultando. Por ejemplo, dos veces ha entrado el banquero Blesa en la cárcel y las dos ha salido bien pronto de ella. Pero al honesto y valiente juez que ordenó su ingreso en prisión le dictaron un auto, en tan sólo tres meses, acusándole de prevaricación. Fue suspendido rápidamente. Y el caso Gürtel lleva años y todavía no se ha resuelto. Éste afecta al Partido Popular y salpica al Gobierno; de ahí que los conservadores estén obsesionados con el control de la Justicia. El juez que llevó a cabo unas escuchas sobre dicho caso, Garzón, fue inhabilitado por el Consejo General del Poder Judicial. Sin embargo las grabaciones de las mismas se han considerado válidas recientemente. Que los fiscales defiendan a los presuntos corruptos es algo insólito; y también que se juzgue antes a los jueces que investigan la corrupción que a los supuestos corruptos. Además los políticos impúdicos deseaban que el juez Garzón fuera apartado de la carrera judicial para que los demás jueces se lo pensaran dos veces antes de actuar contra ellos. Que haya corrupción es grave; pero todavía es más grave la impunidad de la misma.
 
El juez que encarceló a Blesa tiene información que puede hacer caer al sistema

   En definitiva, es fundamental que el Poder Judicial sea independiente, ya que el hecho de que el mismo esté sometido al Poder Ejecutivo pone en entredicho tanto el Estado de Derecho como las instituciones. Sin justicia no hay ni igualdad ni democracia. Para que la Justicia sea verdaderamente independiente el Gobierno debería dejar de tener la competencia exclusiva del indulto, el Ministerio de Justicia tendría que desaparecer y los doce vocales del Consejo General del Poder Judicial que son elegidos por el Congreso y el Senado deberían elegirse mediante sufragio de los jueces. Desde la entrada en vigor de la primera reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, en 1985, todo vocal del Consejo General del Poder Judicial le debe su sillón a un partido político. Fue, sin duda, una puñalada trapera que los políticos dieron al Estado de Derecho.

Publicado en Heraldo de Soria el miércoles 5 de marzo de 2014

    

viernes, 14 de febrero de 2014

La necesidad de una Renta Básica Estatal

El Movimiento contra el paro y la precariedad presentó a mediados de enero una Iniciativa Legislativa Popular en el Congreso de los Diputados para que los ciudadanos sin prestaciones reciban una cantidad equivalente al salario mínimo interprofesional (645 euros). Se trata de un ingreso mínimo que evitaría el desamparo de las personas que llevan desempleadas un largo periodo de tiempo (ya no cobran nada más de tres millones). Además ayudaría a erradicar la pobreza y combatiría la desigualdad. También reactivaría el consumo, uno de los principales motores económicos. En mi opinión es una iniciativa de justicia social. Máxime con el alargamiento de la crisis y el escaso trabajo que hay. Además,  ni siquiera el poco que se genera garantiza que las personas salgan de la pobreza por ser contratos temporales con bajos salarios. Sin estabilidad laboral no hay seguridad para llevar a cabo un proyecto vital. Y sin ingresos la vida se reduce a una lucha por sobrevivir. Más de la cuarta parte de la población española está en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Y las personas, por el hecho de existir, tienen derecho a una vida digna. Está clarísimo como el agua que el sistema capitalista no es capaz de asegurar que todos los seres humanos tengan un medio de vida con el cual cubrir sus necesidades más básicas. Dicho sistema también adolece de sobreproducción -lo que contribuye al agotamiento de los recursos naturales- y de amplios márgenes empresariales a costa de salarios reducidos. Hay directivos que ganan hasta diez veces más que los trabajadores. Si éstos tuvieran buenos salarios las empresas venderían mejor sus productos y se crearía empleo.


    Por otra parte, no es lógico que haya jornadas de trabajo tan largas como al comienzo de la Revolución Industrial con todo el progreso tecnológico que ha habido desde entonces. Y en ello ha influido la obsolescencia programada de muchos artículos, sobre todo aparatos electrónicos, que al finalizar su vida útil mucho antes los fabricantes nos obligan a comprar más (con la consiguiente disminución de la renta familiar) y a trabajar más horas. El Gobierno debería prohibir la caducidad programada por medio de una ley. Por otra parte, los avances en tecnologías como la informática, la robótica y la cibernética nos han facilitado el trabajo, pero también han contribuido a una reducción de la mano de obra en las empresas.  Esta es otra razón por la que cada vez se crea menos empleo. De ahí la necesidad perentoria de una renta básica, para que nadie quede en la cuneta y para mantener la paz social. Para poder hacer realidad la misma el Gobierno tendría que realizar una reforma fiscal que obligue a los ricos y a  las grandes empresas a tributar más; y combatir el fraude eficazmente. En este sentido las amnistías fiscales que han realizado los gobiernos han sido contraproducentes. Es un hecho alarmante que la mayor parte de la riqueza se concentre en una minoría de la población. Tan sólo 85 personas acumulan tanta riqueza como la mitad de la población mundial. Y no son precisamente las que más trabajan.


   Finalmente, la vida es mucho más que dedicarse exclusivamente a trabajar. Deberíamos trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Con más tiempo libre la vida ganaría en calidad. Podríamos dedicarnos más a la familia, a los amigos y a las aficiones, lo cual favorecería el desarrollo de nuestra personalidad. Además en el mundo hay dinero de sobra para que todas las personas vivan dignamente, sin esclavitud. Solamente hacen falta unos representantes que tengan la voluntad de legislar a favor de la mayoría para impedir que una minoría codiciosa concentre la mayor parte de la riqueza. Así es como las personas seríamos dueñas de nuestro destino.


Publicado en Heraldo de Soria el martes 18 de febrero de 2014

sábado, 1 de febrero de 2014

La unión hace la fuerza

La mayoría de los ciudadanos son conscientes de la grave situación económica y social que vive el país. El Gobierno repite constantemente que la situación mejora pero la realidad confirma que no es así. No por repetir muchas veces una mentira ésta se convierte en verdad. Los principales parámetros económicos (paro, deuda, consumo e inversión) han empeorado en los dos últimos años. La mitad de las familias tienen alguno de sus miembros en paro y cada vez cierran más comercios y empresas. Los partidos mayoritarios han beneficiado mucho a la banca y a las grandes empresas y en cambio han ahogado a las pequeñas y medianas (empresas) y han descuidado la agricultura. Y ahora estamos pagando las consecuencias. España es un país excesivamente endeudado, con escaso tejido productivo, con mucha corrupción y en el que los más preparados están emigrando. El panorama es desolador. Son varias las causas que han llevado al país a la ruinosa situación en la que se encuentra. Dicha situación se gestó años atrás propiciando pelotazos urbanísticos, con la recalificación de terrenos para construir pisos a manta; y realizando obras faraónicas, con las que tantos alcaldes colmaban sus delirios de grandeza y sus bolsillos. Y se ha agravado con subidas de impuestos y recortes a la clase trabajadora. Cuánta gente se tuvo y se tiene que endeudar muchos años para acceder a una vivienda digna y sin embargo cuánto dinero se ha derrochado en obras públicas inútiles, tales como aeropuertos sin aviones, aparcamientos casi vacíos, grandes pabellones polideportivos en pueblos, la Ciudad del Medio Ambiente en Soria, etc.


   En estos años de crisis (y de estafa), en los que la construcción de viviendas ha caído notablemente, los ayuntamientos están llevando a cabo la peatonalización del centro de bastantes ciudades con la construcción de aparcamientos subterráneos. Se trata de obras públicas que los alcaldes conceden a empresas y por las que tanto ellos como los concejales de urbanismo se llevan un tanto por ciento de comisión. En la última década hemos visto cómo los ayuntamientos han llenado las ciudades de zona azul. Cada vez hay menos aparcamientos gratuitos y con la peatonalización y la construcción de aparcamientos soterrados se pretende que la gente pague todavía más por aparcar. Tengo muy claro que existe un afán recaudatorio y a este paso los ciudadanos vamos a tener que pagar hasta por respirar. Hay gobernantes que quieren sacarnos hasta el último céntimo del bolsillo. Así difícilmente aumentará el consumo, que es la clave de la recuperación, pues el mismo representa dos tercios del Producto Interior Bruto.


   El mes pasado los ciudadanos de un barrio obrero de Burgos se unieron en la calle para protestar y lograron cambiar el planteamiento inicial del alcalde, que amparándose en una mayoría absoluta estaba obcecado con la realización de unas obras en las que resultaba beneficiado un constructor que fue condenado por corrupción en los años noventa. Quería convertir una avenida en un bulevar, con aparcamientos subterráneos. La mayoría de los vecinos y comerciantes se opusieron a la obra porque la veían como un perjuicio para sus intereses y no la consideraban prioritaria en un momento de tanto desempleo. Muchas personas de otros lugares del país nos solidarizamos con ellos. Los ciudadanos pagamos bastantes impuestos y es lógico que exijamos un adecuado empleo del dinero. Una mayoría absoluta no es un cheque en blanco para gobernar contra la voluntad popular. Y la principal lección que se puede extraer de lo ocurrido en el barrio burgalés de Gamonal es que cuando el pueblo se moviliza y se une en defensa de un interés común tiene una fuerza inmensa, capaz de frenar los abusos de los poderosos. Ellos lo saben y por eso tratan de dividirnos.

Publicado en Heraldo de Soria el sábado 1 de febrero de 2014

miércoles, 22 de enero de 2014

Acoso escolar y laboral

Los casos de acoso tanto en el ámbito educativo como en el laboral son cada vez más frecuentes. Son el claro reflejo de una sociedad en la que han perdido fuerza importantes valores (sobre todo el respeto) y de un sistema muy competitivo en el que bastantes personas pisan a otras con un fin arribista. Detectar -y sobre todo frenar a tiempo- los casos de acoso es fundamental para evitar las graves consecuencias (psicológicas, físicas o ambas) que tienen para sus víctimas. La mayor parte de las veces éstas sufren en silencio el acoso, pues el entorno se muestra indiferente con su situación y además casi ninguna de ellas denuncia al acosador por miedo.

   En colegios e institutos hay casos de acoso a alumnos y/o profesores. Hay padres que delegan la educación de sus hijos en el profesorado, cuando el cometido esencial de éste es la instrucción. Aunque los profesores también tienen en cuenta que las personas que forman son el futuro de la sociedad y les transmiten valores, los padres deberían educar a sus hijos en el respeto a los demás. Esa educación es la base para que la convivencia en la sociedad sea lo más armoniosa posible. Sin embargo hay padres que miman en exceso a sus hijos colmándolos materialmente, para que posean lo que ellos no tuvieron en su infancia. Y si además pasan poco tiempo con los hijos debido al trabajo, descuidan su educación y los niños no aprenden que hay que esforzarse para conseguir algo, no valoran lo que tienen y se engendran individuos egoístas, caprichosos y dictatoriales. Son éstos los que luego se ensañan con el profesor, insultándole o agrediéndole físicamente, o con compañeros de clase (a los que insultan, humillan y golpean). La perversión es tal que a veces hasta graban con el móvil estas vejaciones y las publican en Internet. El profesorado ha perdido casi toda la autoridad -entendida ésta como una forma de respeto, no como un acercamiento al autoritarismo- y además no es de extrañar que sea el colectivo profesional con más bajas por depresión. En cuanto a los niños, uno de cada cuatro sufre acoso escolar y la mayoría no lo cuenta a sus padres. Que un niño se vuelva huraño y que baje su rendimiento académico pueden ser síntomas reveladores de acoso. A veces los directores de los centros educativos tienen conocimiento de los casos de acoso pero se inhiben para evitar que dichos centros adquieran mala fama, convirtiéndose así en cómplices de la injusticia. Y algunos jóvenes acosados no soportan tanta presión y acaban suicidándose. Es la gota que colma el vaso.


   En cuanto al acoso laboral decir que suele ser psicológico. En el trabajo se pasan muchas horas (tantas o más que en la cama), por lo que es vital una buena relación entre compañeros. Es uno de los lugares donde mejor se conoce a la gente. La envidia o el afán de medrar llevan a bastantes personas a hacer la vida imposible a sus compañeros para que se depriman y abandonen el puesto de trabajo. Aunque siempre ha existido el acoso laboral ahora ha aumentado por el contexto económico, en el que el trabajo escasea. De hecho hay jefes muy exigentes y encargados prepotentes sin empatía que se aprovechan de la complicada situación laboral y del despido barato: gritan, hostigan y explotan a los trabajadores, haciéndoles trabajar más horas sin pagárselas. Saben muy bien que si un trabajador desiste habrá otro que satisfaga sus aspiraciones. Resumiendo, vayamos contra la ley del más fuerte denunciando estas y otras injusticias para reducir al máximo las conductas pésimas.

Publicado en Heraldo de Soria el sábado 25 de enero de 2014

miércoles, 1 de enero de 2014

¿Y los derechos de los ya nacidos?

La reforma de la ley del aborto del Gobierno del PP se aleja de la tendencia general de muchos países de Europa, ya que la mayor parte de ellos se decantan por un aborto legal y seguro con una ley de plazos similar a la que tenemos actualmente en España. Países de nuestro entorno permiten el aborto libre hasta las primeras doce semanas tras el embarazo. En España hasta la semana catorce con la ley de plazos del Gobierno de Rodríguez Zapatero. En nuestro país aproximadamente el 70% de la población es partidaria de esa ley de plazos aún vigente. Pero el Gobierno del PP utiliza la mayoría absoluta para contentar a su parroquia, ya que atraviesa un momento difícil por la presunta financiación ilegal de su partido, el caso Bárcenas y la corrupción institucionalizada. Y ahora la reforma de la ley del aborto también le sirve como cortina de humo. No viene a cuento dicha reforma pues en 2012 los abortos se redujeron un 5% y actualmente están estancados. Hasta el diario británico The Times, que no es sospechoso de ser de izquierdas, argumenta que se trata de un abuso de poder.

   Por otra parte, ni el embrión ni el feto en sus primeros estados son personas -no hay que confundir ser en potencia con ser en acto-, por lo que no se mata a nadie abortando en el plazo estipulado en la ley actual. El gobierno conservador dice que es necesario defender el derecho a la vida de los no nacidos; sin embargo se la complica sobremanera a los que ya están en el mundo no parando los desahucios (cada vez hay más gente sin techo), favoreciendo con su política los despidos laborales y la caridad (los comedores sociales no dan abasto, los bancos de alimentos requieren más comida y cada vez hay más personas pidiendo en la calle) y poniendo cuchillas en la Valla de Melilla, las cuales desangran -e incluso matan- a los inmigrantes. También hay muchas personas conservadoras que son intolerantes con los homosexuales por ser “distintos” -y por no perpetuar la especie- y bastantes de ellas están a favor de la pena de muerte.
  
El Gobierno defiende a los no nacidos pero los desamparados no le importan
   
   Y además el reaccionario anteproyecto de ley del aborto, que solamente lo permite en caso de violación o de riesgo para la madre, convierte un derecho de la mujer en un delito y un privilegio. Como antaño ocurría, las mujeres que puedan costearse un aborto en el extranjero lo harán en condiciones higiénicas y saludables, pero las más pobres se verán abocadas a matasanos poniendo en riesgo su vida. De hecho la Organización Mundial de la Salud calcula que anualmente mueren unas 70.000 mujeres por practicar abortos inseguros. Otro aspecto negativo de la nueva ley es que prohíbe abortar en caso de malformaciones severas del feto, por lo que vendrán al mundo personas con lesiones graves e incurables, con una calidad de vida muy baja y una esperanza de vida reducida. Y ello traerá sufrimiento para sus familias y máxime con la supresión de la ley de Dependencia.
    
   En definitiva, la cuestión no es traer muchas personas a este injusto mundo, sino que las que vengan al mismo puedan vivir con dignidad. Ésta hace que la vida merezca la pena. Y finalmente, no cabe duda de que la reforma de la ley del aborto tiene el mismo trasfondo ideológico que la reforma laboral y la educativa: bajo ella subyace la necesidad de mano de obra barata que tiene la derecha para mantener el poder y sus privilegios.