domingo, 15 de junio de 2014

La prostitución: oficio y negocio

Se dice eufemísticamente que la prostitución es “el oficio más viejo del mundo”, pues es conocida desde que hay registros históricos y en todas las sociedades. Ya en la antigua Grecia se practicaba: en artesanía de esa época puede verse alguna escena sexual en la que aparece colgada de la pared una bolsa para monedas. Tener sexo a cambio de dinero es una actividad llevada a cabo por personas de ambos sexos, aunque es más frecuente en mujeres. En el sexo masculino, la prostitución ha cobrado auge con la figura del gigoló, el joven que se prostituye con señoras mayores a cambio de dinero y regalos.

   El marco legislativo de la prostitución es diferente en cada país.  Hay países en los que la prostitución es ilegal y en algunos de ellos incluso es castigada con la pena de muerte. En otros es legal, aunque sí que está penado el proxenetismo. Y en algunos países la prostitución es legal y además está regulada. En mi opinión la prostitución debe ser legal y regulada, para que las personas que la ejercen voluntariamente tengan unas garantías de seguridad, laborales e higiénicas. La finalidad de la regulación es el control de las enfermedades de transmisión sexual y la reducción de la esclavitud (sexual). Parto de la idea de que la prostitución no va a desaparecer porque hay personas que alquilan su cuerpo por dinero, fundamentalmente por necesidad, y otras acuden a ella para satisfacer su deseo sexual o para encontrar lo que no tienen con sus parejas. También la prostitución va a seguir existiendo por la creciente soledad de los seres humanos, sobre todo de las grandes ciudades. De hecho en la sociedad actual hay una gran carencia de afectividad: hay hombres que también acuden a clubes de alterne a conversar con las prostitutas, no sólo a tener sexo con ellas.
 
Esta ilustración en una copa muestra que la prostitución ya existía en la antigua Grecia 

   En España la prostitución es legal, pero no está regulada. Sí están penados el proxenetismo y la trata de blancas. Sin embargo las prostitutas están desprotegidas laboralmente porque no tienen derecho a ser dadas de alta en la Seguridad Social ni pueden trabajar como autónomas. Siendo legal la prostitución es un hecho contradictorio y el reflejo de una moralidad hipócrita. Sin estar dadas de alta en la Seguridad Social pueden ser explotadas con más facilidad, laboral y económicamente hablando. Cuando se da esta circunstancia no se considera delito debido al vacío legal existente. Se considera delito el proxenetismo, que es una forma moderna de esclavitud. Los proxenetas engañan a las prostitutas con falsas promesas de trabajo en España y una vez que llegan a nuestro país les dicen que han contraído una deuda y las obligan a prostituirse. Es un secuestro y las mujeres son amenazadas e incluso padecen la violencia física de sus captores. Pocas mujeres denuncian su caso en la Policía, ya que al estar desprovistas de documentación se encuentran en una situación irregular. Y de no intervenir la misma, es un círculo vicioso del que es casi imposible salir. Lo malo es que el nuevo Código Penal abre el camino a la regularización del proxenetismo, ya que el proxeneta puede eludir la pena si la prostitución no es ejercida en condiciones “gravosas, desproporcionadas o abusivas” o la persona prostituida podría haber tenido “otra alternativa”. La persona que sea pillada obligando a prostituirse a alguien debería ser fuertemente multada y encarcelada, y no los clientes de las prostitutas ni éstas; ellas son las víctimas de la explotación. En definitiva, las mujeres, hombres o transexuales que ejerzan la prostitución que lo hagan con libertad y protección legal. Y las personas que se vean abocadas a prostituirse por su situación económica o a la fuerza deberían ser ayudadas para que su vida recobre la dignidad.


Publicado en Heraldo de Soria el jueves 19 de junio de 2014

domingo, 1 de junio de 2014

Podemos, un fenómeno social y político

La eclosión del grupo Podemos en el espectro político tras las elecciones europeas ha provocado un auténtico terremoto. De no hablarse casi de él en los medios durante la campaña electoral, ha pasado a ser noticia en todos ellos al conseguir cinco diputados en el parlamento europeo en tan sólo cuatro meses de existencia. Está formado por gente muy preparada de diversa procedencia: politólogos que además son profesores universitarios, como Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero o Íñigo Errejón (jefe de campaña de Podemos), un científico del CSIC (Pablo Echenique), el impoluto exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, etc. Se trata, en mi opinión, de un grupo político que ha canalizado la indignación y el descontento del movimiento social 15-M. Ha recibido votos de personas de izquierdas –que de no haber existido Podemos se hubiesen abstenido- y de bastantes personas que han dejado de votar al PSOE. De la derecha ha recibido menos: el votante conservador es más fiel a la hora de votar y suele hacerlo a un único partido, al PP. Aunque en estas elecciones también ha habido votantes del PP que se han abstenido. Éstas han sido un aviso serio a los dos grandes partidos, que han perdido entre los dos cinco millones de votos, no llegando juntos al 50%. Era algo que se veía venir, por la mala gestión que han hecho de una crisis que ya se prolonga demasiado. Ambos partidos han demostrado que no tienen la voluntad de hacer las cosas de otra forma y así no se acaba con la dramática situación que viven muchas personas del país. Aplican una política que consiste en mantener vigente el sistema capitalista, que se basa en endeudar y esclavizar a bastante gente, con lo que una minoría concentra la mayor parte de la riqueza. Los dos grandes partidos (PP y PSOE) han inyectado bastante dinero público a la banca, pero éste sigue sin llegar a las familias y a las pequeñas empresas. Y eso unido a la subida de impuestos a la clase trabajadora y a la bajada de salarios ha propiciado una reducción del consumo que ha llevado a la economía al borde del colapso. Encima el FMI aconseja subir el IVA y bajar los salarios de nuevo, medidas que nos hundirían todavía más en la miseria, como ya ha ocurrido en otros países que se han aplicado.
 
Cartel electoral de Podemos para las elecciones europeas

   Por otra parte, el funcionamiento de Podemos es diferente al de los demás partidos. Se financia a través de crowdfunding, es decir, con aportaciones voluntarias de la gente que simpatiza con él, sin pedir dinero a los bancos. Así no está supeditado a ellos y de este modo se puede lograr una economía al servicio de las personas y un gobierno donde el pueblo sea el verdadero soberano. También hace un ejercicio de transparencia publicando sus cuentas en su página web. Además cada uno de sus cinco diputados electos no cobrará más de tres salarios mínimos, es decir, algo menos de 2.000 euros frente a los 8.000 (como mínimo) que cobran los demás eurodiputados. Sin duda esta forma de gestionarse contribuye a una regeneración de la vida política en España, muy afectada por los numerosos casos de corrupción. Aparte, Podemos es un grupo que fomenta la participación ciudadana a través de reuniones asamblearias (denominadas círculos), en los que personas de distinta procedencia debaten de política y proponen ideas para elaborar el programa electoral. Éste incluye, entre otras medidas, la auditoría de la deuda española, la eliminación de los paraísos fiscales, la prohibición de las “puertas giratorias”, la jubilación a los 60 años, una renta básica universal y un salario máximo. La aplicación de las mismas conduciría a una sociedad más justa al reducirse notablemente el abuso de poder y la desigualdad.

   En definitiva, Podemos es un soplo de aire fresco en la vida política española, con mucha savia joven. Es la esperanza de poder cambiar este sistema agotado y enfermo de corrupción. Pronostico que cada vez tendrá mayor apoyo de la ciudadanía; de ahí que otros partidos lo vean con recelo, ya que políticos de los mismos tienen miedo a dejar de ocupar cargos y por lo tanto a perder sus privilegios. Los ataques son especialmente virulentos por parte de periodistas y políticos de la derecha, que lanzan dardos envenenados para tratar de desprestigiar este ilusionante fenómeno social y político que da sus primeros pasos con fuerza, convicción y determinación. Que "ladren" tanto es señal inequívoca de que Podemos avanza.